Del pizarrín y pizarra a la tableta digital

Creado por en abr 3, 2013 en Blog

Del pizarrín y pizarra a la tableta digital

Recordando la evolución

Durante mis vacaciones de Semana Santa, visité el museo etnográfico de Cáceres donde de repente me encontré con la exposición de cómo ha evolucionado la educación de la pizarra y pizarrín a las tabletas digitales.

Muchos de los que leáis a partir de aquí volveréis la mente unos años atrás de vuestra vida, recordando anécdotas, reflexionando lo que había y lo que hay ahora, haciendo comparaciones, incluso enseñándole a vuestros hijos la imagen de lo que vosotros utilizabais en el cole. Espero que os guste el fragmento cogido de Emilio González Núñez.

Los niños de la decada de los 40 fueron educados con el pizarrín y posteriormente hasta hace unos años vivimos con la pizarra como único recurso existente.
La pizarra enmarcada con una madera y un pequeño agujero, del que salían dos cordeles uno para que se pudiera transportar facilmente y otro del que salía un trapo para poder limpiar la pizarra. La forma más rapida de limpiar era escupiendo varias veces y después restregar el trapo por la pizarra para que quedase limpio como una petena. Hecho impensable en los tiempos que corren!. Para los más escrupulosos había otras soluciones, darle la vuelta a la pizarra y escribir por la otra cara.

pizarra-y-pizarrin

El pizarrín era una barrita algo más corta que un lápiz muy frágil que en la mayoría de las veces se rompía por dos o tres partes, eso sí cada trocito roto ya no se volvía a romper:D.
A menudo el pizarrín se perdía y al comenzar un nuevo ejercicio era necesario recurrir al compañero más próximo para pedirle un trozo, para lo que tenía que partir el suyo.

Así mismo, las madres solían hacer una talega o bolsa de algodón que se usaba par llevar y traer a la escuela la pizarra con su pizarrín; éste era el medio más usado para ello y servía también para guardarla cuando no se utilizaba, por supuesto sirvió también para guardar los grandes tesoros: la peonza, los bolindres, las chapas, etc…No era fácil encontrar los trozos del pizarrín, había que buscar y rebuscar en el fondo de la talega y al final algún trozo aparecía.

Sólo han pasado 65 años de aquella pizarra y hoy hemos pasado a las tabletas digitales, la diferencia es abismal. De poder escribir cuatro letras a encontrar toda una biblioteca para poder escribir un libro, hacer fotografías, ver la T.V o comunicarnos con todo el mundo simplemente a voluntad. Se puede decir que el parecido entre ambos soportes radica sólo en la forma y el tamaño.